por danila
Aquí va lo prometido ayer. Mis reacciones ante la crisis:
1) Mantener la calma y el juicio. No actuar impulsivamente, ni con la fuente de trabajo ni con los ahorros. No desprenderse de activos cuando están muy bajos. Mantener el dinero que está líquido cerquita y accesible. No hacer cambios bruscos en las inversiones sin darle tiempo al pensamiento racional.
2) Observar el bosque y no sólo el árbol. Salir de la retórica "peso o dólar" y ver más allá. Imaginar lo que pasará luego de que los mercados se calmen (¡se calmarán un día aunque no lo parezca!). Recordar cómo es una economía recesiva. Hay menos trabajo y las cosas salen más baratas (si es que logramos evitar la "estanflación", que es lo peor de todos los mundos = estancamiento + inflación). Los que tienen empresa, comiencen a pensar en cómo adaptar sus productos para bajar costos y ofrecer más "value for money", es decir, más valor a cambio del dinero que pagan los consumidores.
3) Diversificar bancos. Si tienen sus ahorros en un sólo banco, no es mala idea abrir una segunda cuenta. Los depósitos en la Argentina están garantizadoshasta $30.000. Tratar de no tener más de eso en un sólo banco, y en pesos. Y de paso, aprovechar los beneficios que hoy en día ofrece cada uno para comprar más barato en los comercios.
4) Extraer el dinero de cuentas locales en dólares. Mantener líquido en caja de seguridad o caja fuerte. Ir viendo cómo se puede invertir ese dinero en el mediano plazo para que genere renta en dólares.
5) Si bien no es momento para andar haciendo grandes apuestas, la realidades que las acciones están muy bajas tanto en la Bolsa local como en las del mundo. Si nunca invirtieron en acciones, tal vez ésta sea una buena oportunidadpara hacerlo con una pequeña porción de los ahorros (10 a 20%). Hay que saber luego tener paciencia hasta que se recuperen, cosa que dependiendo de las empresas, puede llevar meses o años. Algunas incluso pueden quebrar. Si se elige empresas norteamericanas que suelen pagar dividendos, esa puede ser una buena renta en dólares.
6) Bajar las revoluciones del consumo. Postergar cualquier compra grande (casa, auto, etc.). Comenzar a ajustar los gastos fijos (cable, servicio doméstico, etc.) y los variables (restaurantes, ropa, alimentos, etc.).
7) No endeudarse bajo ningún concepto.
8) Pensar. No paralizarse. Recordar la filosofía oriental del "yin y el yang": las fuerzas opuestas del mundo están íntimamente interrelacionadas. En todo lo malo hay bueno. En toda crisis hay oportunidad. ¿Qué oportunidades seabrirán en la nueva conformación del mundo?
9) Mantenerse informado. Las cosas cambian rápidamente en medio de una crisis financiera como la actual. Leer los diarios, escuchar la radio, ver la CNN, la BBC, surfear Internet. Estar atentos de lo que va pasando no sólo aquí sino también en Brasil, en los otros páises vecinos y en el mundo.
10) Aprender. Estamos transitando un importante momento histórico. Tomar una perspectiva objetiva y observar con una mirada externa. Tomar nota de los acontecimientos para poder identificar sus rasgos cuando se presenten en el futuro. Observar nuestro propio comportamiento, y evaluarlo. ¡Agradecer la falta de monotonía!
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martes, octubre 14, 2008
lunes, octubre 13, 2008
Cómo actuar ante la crisis económica (parte 1)
por danila
Nadie sabe predecir en qué momento sucederán los auges económicos ni cuándo serán reemplazados por las recesiones. Pero sí podemos asegurar que siempre uno sucede al otro. Estamos ahora evidenciando esa transición en el mundo. Una crisis particularmente dura -como no se veía desde los años '30- nos está llevando hacia una economía más austera. Es lógico. Nada puede crecer para siempre. Y no está mal que de vez en cuando se ponga freno al consumo desenfrenado, los salarios millonarios de los altos ejecutivos y la codicia.
Pero la crisis se cobrará victimas y nos obligará a rehacer nuestras cuentas y revisar nuestro estilo de vida. Quienes durante la "fiesta de la abundancia" consumieron todas las provisiones, deberán rápidamente ingeniárselas para llenar los barriles. Quienes imaginaron que los "boom" y los "récords históricos" serían pasajeros, tendrán reservas y podrán afrontar mejor la etapa que viene.
Hoy se publicaron en el Wall Street Journal las revisiones de crecimiento para 2009 en América Latina (de Morgan Stanley). La Argentina, que según el banco de inversiones iba a crecer al 4.5%, ahora fue corregido a una tasa de 1.5%. Se podrá diferir sobre la cifra exacta, pero la baja se notará sin lugar a dudas en las arcas del Estado y en los bolsillos de todos nosotros.
Muchos son los economistas, financistas y banqueros consultados por estos días. Hay coincidencias y diferencias, pero sobre todo reina la confusión. Nadie sabe muy bien qué hacer. No lo supo Lehman Brothers, no lo sabe Finlandia, no lo saben los candidatos presidenciales de los Estados Unidos, ni su Secretario del Tesoro... menos que menos nuestra dirigencia...
En lo personal, tengo algunas reacciones iniciales ante la crisis económica mundial actual que quisiera compartir ustedes. De ninguna manera representan un receta universal ni servirán para todos los casos, pero tal vez alguna cosa dispare ideas propias en los lectores. Mañana las postearé.
Nadie sabe predecir en qué momento sucederán los auges económicos ni cuándo serán reemplazados por las recesiones. Pero sí podemos asegurar que siempre uno sucede al otro. Estamos ahora evidenciando esa transición en el mundo. Una crisis particularmente dura -como no se veía desde los años '30- nos está llevando hacia una economía más austera. Es lógico. Nada puede crecer para siempre. Y no está mal que de vez en cuando se ponga freno al consumo desenfrenado, los salarios millonarios de los altos ejecutivos y la codicia.
Pero la crisis se cobrará victimas y nos obligará a rehacer nuestras cuentas y revisar nuestro estilo de vida. Quienes durante la "fiesta de la abundancia" consumieron todas las provisiones, deberán rápidamente ingeniárselas para llenar los barriles. Quienes imaginaron que los "boom" y los "récords históricos" serían pasajeros, tendrán reservas y podrán afrontar mejor la etapa que viene.
Hoy se publicaron en el Wall Street Journal las revisiones de crecimiento para 2009 en América Latina (de Morgan Stanley). La Argentina, que según el banco de inversiones iba a crecer al 4.5%, ahora fue corregido a una tasa de 1.5%. Se podrá diferir sobre la cifra exacta, pero la baja se notará sin lugar a dudas en las arcas del Estado y en los bolsillos de todos nosotros.
Muchos son los economistas, financistas y banqueros consultados por estos días. Hay coincidencias y diferencias, pero sobre todo reina la confusión. Nadie sabe muy bien qué hacer. No lo supo Lehman Brothers, no lo sabe Finlandia, no lo saben los candidatos presidenciales de los Estados Unidos, ni su Secretario del Tesoro... menos que menos nuestra dirigencia...
En lo personal, tengo algunas reacciones iniciales ante la crisis económica mundial actual que quisiera compartir ustedes. De ninguna manera representan un receta universal ni servirán para todos los casos, pero tal vez alguna cosa dispare ideas propias en los lectores. Mañana las postearé.
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