miércoles, marzo 28, 2007

Mondovino


por danila

Excelente película. Véanla. La enganchamos en la tele con Cris y terminó enganchándonos a nosotros hasta la 1am. Es un documental que muestra dos visiones opuestas que conviven en el mundo actual para hacer negocios. El vino es una excusa para que veamos como una de esas visiones está reemplazando a la otra. Aunque recorremos siete países, el campo de batalla está simplificado en Francia vs. Estados Unidos. Para los bodegueros franceses el secreto está en el "terroir", la tradición, la pasión; para los norteamericanos en el marketing, la tecnología, la opinión pública. Dirigida por Jonathan Nossiter --cineasta, sommelier, periodista y viajero--, estamos en buenas manos. La forma artesanal y original en que está producida la película (que se hizo con escasos 280mil dólares) es en sí una toma de posición. Nossiter se ocupa, desde las preguntas y sobre todo desde los ángulos de la cámara y la edición, de expresar su opinión. Pero la película es lejos de ser simplista y muestra no sólo múltiples capas y contradicciones en ambos lados sino también una diversidad de personajes extraordinarios (de los cuales hay un excelente resumen en este artículo de Página 12). En definitiva, se podrán globalizar las culturas pero no las personas. Ni los perros... un capítulo aparte para los perros en la película que casi todos los entrevistados parecen poseer. ¡Las mejores tomas caninas que he visto!

viernes, marzo 23, 2007

Emprendedores al gobierno: ¿funcionará en Latinoamérica?

por landi

Sebastián y Mauricio han demostrado que son buenos emprendedores.

Mauricio Macri en Argentina estuvo al frente de empresas familiares y dirige el club Boca Juniors, tal vez el más importante de la Argentina, con todas sus herramientas profesionales.

En Chile, Sebastián Piñera es un empresario exitoso, que participa entre otras empresas en LAN chile, tal vez la mejor aerolínea latinoamericana. Su éxito lo ha hecho ingresar en el reciente ranking de millonarios mundiales de la revista Forbes.
Ambos tienen aspiraciones de gobierno.

¿Es posible dar el salto de ejecutivo de empresa privada a funcionario público? En Estados Unidos Michael Bloomberg, fundador del emporio de comunicaciones financieras Bloomberg, dio el salto y es el actual intendente de la ciudad de Nueva York, con una gestión exitosa y de aprobación general.

En la cultura Latinoamericana, dinero y poder van asociados, sin dudas, pero difícilmente en la forma de un empresario convertido en candidato. La riqueza despierta sospechas.

En el El sacrificio de Sebastián, en el diario El Mercurio del domingo pasado una interesante columna analiza la relación entre el dinero y los candidatos en esta región del mundo.

¿Podrá algún emprendedor profesional convertirse alguna vez en presidente de un país de Latinoamérica?

domingo, marzo 11, 2007

Venezuela 2: cacao, café, petróleo y un rey

por danila

Durante mi viaje visité las oficinas de Grupo Editorial Producto, empresa que pertenece a un amigo de la familia que desde hace 30 años vive en Caracas. Me interesó mucho una cosa que me contó sobre la historia económica de Venezuela. Me explicó que hubo tres "eras": la del cacao, la del café y la del petróleo. La lógica económica ha sido que cada producto desplaza al anterior en lugar de sumarse a la "cartera de productos" del país.

Mi primer encuentro con la mátriz BCG (Boston Consulting Group) ocurrió antes de ingresar a la facultad de Ciencias Económicas, en una pasantía que realicé en Londres mientras todavía estaba en el secundario. La gerente me había explicado cómo funcionaba y mi tarea consistía en clasificar a los productos de la empresa dentro de la matriz. El modelo se basa en el ciclo de vida de los productos e identifica cuatro tipos segun la combinación de porcentaje del mercado y crecimiento que presentan. Son signos de interrogación los productos con bajo porcentaje de mercado pero altas tasas de crecimiento, perros los que tienen bajas las dos variables, estrellas los que tienen altas las dos variables y vacas lecheras los que tienen baja tasa de crecimiento pero alto porcentaje de mercado (productos consolidados).

En Venezuela, segun parece, sólo hay un puesto vacante para vacas lecheras, en la actualidad ocupado por el petróleo. ¿Por qué el café y el cacao perdieron tantas posiciones en lugar de continuar siendo pesos pesados de la economía venezolana?

A principio de siglo XIX Venezuela era el productor de café más grande del mundo. Hoy está número 20 en el ranking, y es superada en 10 veces por su vecina, Colombia, que es responsable por 15% de la producción mundial.

Algo similar ocurrió con el cacao, que vivió dos booms en los siglos XVII y XIX. Peor que con el café. Hoy, los cultivadores de cacao están luchando por sobrevivir.

Por eso me alegré mucho cuando, en un supermercado caraqueño, me topé con la "colección" de chocolates de El Rey. Han elaborado una serie de tabletas de chocolate premium, utilizando el grano "carenero superior", cada una de ellas con diferente porcentaje de cacao. En el packaging, se destaca ese porcentaje y el color del envoltorio se hace más oscuro a medida que aumenta el grado de cacao. El más intenso de todos es el denominado Apamate, con 73.5%, y el más suave, con 41%, es el Caoba.

A diferencia del café, que es originalmente árabe, el cacao es sudamericano autóctono. Y El Rey ha explotado la tradición en su marketing, con excelente criterio. Los granos de cacao son al chocolate lo que las uvas al vino, reiteran en sus comunicaciones: "nuestros chocolates se producen utilizando las semillas de cacao regionales Criollo y Trinitario, las más aromáticas y con más sabor en el mundo, tal como son las semillas del famoso Carenero y Río Caribe."

La empresa se reinventó a sí misma, poniendo sus esfuerzos en la exportación. Llega a Europa y a Estados Unidos y ha aumentado significativamente sus ventas desde que elaboró su nueva estrategia a comienzo de década. Pero todo a pulmón. En el aeropuerto de Maiquetía me compré la caja de la colección completa de 6 tabletas (quedan tres). Creo que es el camino acertado en la lucha de las pequeñas empresas de nuestros países, sin apoyo estatal y sin política de crecimiento e inserción mundial: buscar un nicho con ventajas competitivas, elaborar un concepto coherente, y enfocar los esfuerzos.

domingo, marzo 04, 2007

"El secreto" de la riqueza

por landi

Hace un par de semanas una persona muy new age -por aquí en Bariloche, lo alternativo y místico es para muchos parte de la vida cotidiana- me acercó un DVD que, anticipó, contenía un gran secreto que tanto había impactado en su vida, que había mandado hacer 100 copias -truchas, por supuesto- y las estaba repartiendo entre sus conocidos para cambiarles la vida.

Sin saber exactamente que cara poner pero dispuesta a ver sin prejuicio acepté la copia de "El Secreto" y me dispuse a ver lo que creía una historia de autoayuda, de esas que suelo detestar, pero que hay que ver para saber por qué se detestan (así es que alguna vez leí tres libros de Coelho y ahora los detesto con fundamento).

Me senté a mirar y ya desde la apertura vi un gran despliegue marketinero: un logo con aires místicos, un sitio web de apoyo, música e imágenes creadoras de un clima al estilo Código Da Vinci, una producción cuidada que intercala entrevistas con actuaciones, citas y menciones a grandes personalidades de la historia, frases gancheras, un locutor grandilocuente...

No es que una idea, por ser presentada en forma vendedora, deba ser descartada, pero despierta sospechas escuchar antes que nada frases pretenciosas como "Este es el secreto que las grandes personalidades de la historia mantuvieron oculto y hoy te lo vamos a revelar"...

Lo que seguía es peor de lo que imaginaba.

El "gran secreto" es apenas una serie de ideas básicas disfrazadas de grandes y complejas verdades. Con una simpleza de razonamiento y ejemplos burdos como un elefante en un cuarto -no estoy siendo metafórica: ¡ellos ponen un elefante en un living para mostrar por qué no siempre lo que pensamos debe hacerse realidad, sino solo aquello que pensamos con fuerza y reiteración suficiente!-, los "científicos" que participan de la película, revelan que el gran secreto es una llamada "ley de atracción". Todo lo que pensas te vuelve. Si pensas en joyas, dinero y triunfos, los tendrás. Si en cambio pensas en deudas y problemas...

La película se extiende un buen rato diciendo una y otra vez más o menos lo mismo.

Diego abandonó la película a los 5 minutos. Yo me propuse llegar hasta el final, aunque confieso que varias secciones las vi en versión acelerada (¡gracias al FF del DVD!).

Todo trata acerca de hipotecas, deudas, herencias, autos más grandes y casas millonarias. Uno de los "expertos", que vendió millones de libros con su serie de autoayuda "Chicken Soup for the soul", dice algo así para sustentar la validez del "secreto": "Mírenme, quería ser millonario y ¡ahora vivo en una casa que vale 4 millones de dólares!"...

Por ahí, hay algo de verdad en que hay que pensar en positivo y, sin dudas, en que hay que pensar antes de actuar. Pero lo que más me irritó de esta película es que está hecha únicamente para vender, mintiendo de manera descarada, presentando ejemplos falaces y creando una falsa sensación de que están revelando un secreto.

"Es que la tenés que ver por lo menos tres veces para terminar de entenderla", trató de convencerme mi fuente.

Yo, por suerte -y por una paradoja del mercado argentino, en el que hay miles de potenciales clientes pero también un gran mercado de lo trucho-, no pagué los 35 dólares que vale el video en Estados Unidos. Lo devolví, tratando de explicar mi punto de vista sin resultar demasiado agresiva.

Pensé que era un producto menor, alternativo, y que por suerte no llegaría lejos.

Me equivoqué. Hoy en La Nación se cuenta un poco de la historia de los millones de copias vendidas y cómo su autora -¡ese era el secreto!- ha hecho realidad su sueño de hacerse millonaria.

Para mi alivio, el autor de la nota y los periodistas de Newsweek y LA Times que cita piensan cosas aun peores que las que pienso yo... http://www.lanacion.com.ar/888249

jueves, marzo 01, 2007

Venezuela 1: los negocios son los negocios

por danila

Ya habíamos pasado nuestra semanita en Caracas y estábamos camino a Maiquetía en la madrugada del viernes para tomarnos el avión a Los Roques. Para Cristian fue la primera visita; para mí, un reencuentro con una ciudad querida luego de 20 años de ausencia. Habían vuelto muchos recuerdos de mi infancia con los "friítos" de las mañanas y el calor seco de las tardes, con los sabores y olores de las arepas, las cachapas, el pan de jamón y los tequeños, y con la conjunción visual de cemento y cerros.

Caracas refugió dos veces a mi familia. Primero a mis abuelos cuando huyeron de Franco (mi madre nació ahí) y décadas más tarde a mis padres, a mi hermano y a mi cuando huímos de Videla. Paradojicamente, no son pocos los que ahora huyen de Chávez.

El taxi que nos conducía al aeropuerto pertenecía a una empresa de radiotaxis montada por uno de los 20.000 empleados de PDVSA que fueron despedidos luego de la gran huelga de 2003. Me acordé de que el día anterior, en uno de los tantos shoppings de Caracas, habíamos visto en una vidriera unas riñoneras deportivas ("koalas", como le dicen los venezolanos) que según nos contaron también eran producidas por un ex-empleado de la petrolera vuelto emprendedor. Dos antichavistas que se quedaron en su país y se las arreglaron para convivir con el desacuerdo político.

Es que casi todo antichavista viviendo en Venezuela hoy tiene un "Plan B" consistente en irse del país. Meditaba mientras transitaba los caminos sinuosos enmarcados por las luces de los cerros sobre cómo sería llevar adelante una actividad económica en un contexto político como el de la Venezuela actual. Chávez no es ni Franco ni Videla, no hay en Venezuela ni una guerra civil ni una "guerra sucia", y algunas de las políticas que hoy horrorizan a las clases acomodadas fueron adoptadas otrora por partidos políticos de signo opuesto (PDVSA ya fue estatizada antes por Carlos Andrés Pérez). Sin embargo, la libertad de expresión y las instituciones están amenazadas, y el miedo de una caudalosa minoría es que se esté yendo por la senda del Castrismo cubano.

¿Qué hacer si uno es un empresario en ese contexto? ¿Irse o quedarse? ¿Silbar bajito y mantenerse lo más alejado posible de la política o asociarse la liquidez de un estado pudiente y gastador? Días más tarde, mientras almorzaba cachicato a la plancha en un rancho playero de Cayo Pirata, conocí a un ingeniero antichavista muy simpático y elocuente que resultó ser otro exiliado del Franqusimo en Venezuela. Nacido en La Coruña, llegó a Maracaibo de niño junto con su familia. Trabajó para PDVSA muchos años pero renunció a fin de los ochenta para emprender un proyecto independiente de provisión de insumos no estratégicos a la industria petrolera. Intuí que, a pesar de su disidencia política, en lo económico le tendría que estar yendo muy bien con la PDVSA de Chávez. Lo confirmé cuando le pregunté cómo había evolucionado su negocio después de Chávez y me dijo "yo me puse debajo del chorro."

En el taxi todavía no había conocido al ingeniero pero pensaba en que el comportamiento en los negocios tiene un código propio. Se me vino a la mente la sorpresa de mi ahijada cuando escuchó cómo yo había conducido una negociación en la cual había inventado un oferente inexistente. Me dijo: "¿mentiste?". Me dejó helada. La respuesta era "sí". Repasé entonces las tácticas de negociación que había aprendido en la facultad y corroboré que se trataba de una serie de viles mentiras!

La cuestión es que son varios en Venezuela los que tienen "bozal de arepa" y a pesar de sus pensamientos diametralmente opuestos en materia política gozan de la bonanza. En 2006 se vendieron 343.351 autos 0km según informó la Cámara Automotriz de Venezuela. Los Mercedes Benz directamente se agotaron. Es que "hay mucho dinero en la calle."

El que confirma de una vez por todas que las convicciones políticas en nada interfieren con los negocios es el propio Chávez. En una conversación en La Candelaria con amigos chavistas pregunté si no resultaba difícil mantener una relacion tan tirante con Estados Unidos siendo que es el mejor cliente de Venezuela. La respuesta fue contundente: "Eso siempre ha sido asi y lo seguirá siendo. La politica es la politica y los negocios son los negocios".

martes, febrero 20, 2007

Emprendedores a ciegas

por landi

Entre los emprendedores que se ocupan del 10 % que pueden cambiar en lugar de quejarse (ver entrada anterior del blog) están Pablo y toda la gente que hace Tiflolibros, la primera biblioteca digital para ciegos de habla hispana, que arrancó como un proyectito casero, y hoy tiene más de 20.000 libros y 2.000 usuarios en 30 países.

Hace unos años, Pablo buscaba con algunos de sus amigos ciegos como él una forma mejor de leer. Cuando era chico, éramos los de la familia los encargados de hacerle accesible la lectura, leyéndole en voz alta. Pero debía haber una forma más independiente de leer por ejemplo los libros que le requerían en la facultad, donde estudiaba Comunicación, y algunas de las largas nuevas novelas que se volvían imposibles de encontrar por otros medios. Los libros en Braille, si bien significaron un gran avance cuando aparecieron en el siglo XIX, son escasos en Argentina y voluminosos --un libro de 200 páginas impresas, en Braille es algo así como tres tomos del tamaño de una guía telefónica.

Pablo trabajaba entonces en el estudio de grabación de la Biblioteca Argentina para Ciegos, produciendo libros en cassette, otro gran avance tecnológico. Pero algo mejor debía poder hacerse con el desarrollo de nuevas tecnologías como Internet y las computadoras personales más accesibles...

Llegó entonces junto con su esposa, Mara, maestra especial para ciegos, al escaneado de libros, que mediante un software de reconocimiento de caracteres (OCR) convertía los libros en un formato digital que cualquier programa lector como el Jaws podría leer en voz alta. Otras personas ciegas estaban llegando a lo mismo y decidieron unir esfuerzos y armar una lista de intercambio, para no tener que escanear dos veces el mismo libro...

Así nació la biblioteca que hoy es mucho más que un espacio de lectura: es una fuente de información para la integración, una organizadora de eventos como los Tifloencuentros (Buenos Aires 2004, Bariloche 2005, Córdoba 2006 y pronto Mendoza 2007), una promotora de los derechos de las personas ciegas, una editora de la antología "Ficciones sobre ciegos" en la que grandes autores ficcionan la ceguera, una fuente de contactos, amigos y hasta parejas para más de 2000 personas en 30 países y, por supuesto una inagotable biblioteca donde, además de tener la variedad de 20.000 títulos, cada libro puede ser leído en simultáneo por muchas personas ciegas y en muchos casos hasta antes que los que leemos del papel, ya que algunas editoriales y autores envían sus originales en simultáneo que a la imprenta.

En estos siete años de Tiflolibros, Pablo, Mara, Gustavo, Marta, André, Ángela, Euge y muchos voluntarios, usuarios y otros participantes del proyecto vivieron los placeres y los problemas del emprender. Y siguen adelante, creciendo y planificando nuevas metas, como todo emprendedor, aunque en este caso sea movido por el sueño de la integración y no el del dinero, y aunque a gran parte de estos emprendedores cuando les brillan los ojos no sea a causa de lo que ven.

viernes, febrero 09, 2007

¿Quiénes son los emprendedores y hacedores?

por landi

Con Danila estamos escribiendo una colección de libros para emprendedores. Hace algunos años publicamos "El sueño del negocio propio (hecho realidad)" que vendió cerca de 6.000 ejemplares y fue para nosotras muy buen negocio, además de enseñarnos en la práctica el camino de los emprendedores. En aquel momento nos basamos en mucha investigación, y en lo que nos contaron cuatro emprendedores brillantes de aquel momento: Adolfo y Rosita Drescher, de Caro Cuore, Eduardo Biraben y su grupo, de la agencia de turismo joven Asatej, Ramiro Agulla y Carlos Baccetti de Agulla&Baccetti, y Mechita Campos, creadora de Casa FOA. Nos costó llegar a las 150 páginas y aunque el libro aún se utiliza en varias universidades es escueto y sobresimplificado para lo que conocemos ahora.

Mientras escribimos los tres tomos de esta nueva colección debatimos --por chat, Skype y a veces hasta sin palabras-- quiénes son emprendedores y hacedores hoy: ¿Los escritores son emprendedores? ¿Los que emprenden y les va mal? ¿Los cerca de dos millones de personas que en Argentina dicen estar involucradas en las primeras etapas de un proyecto, de acuerdo con el informe de Global Entrepreneurship Monitor? ¿El millón que dice estar a cargo de un proyecto con ya un par de años de vida? ¿Los miles de feriantes que con el sol salen a las plazas y calles del país a mostrar artesanías y souvenirs? ¿Los que tienen que rebuscárselas para mantener su casa venciendo el desempleo y la falta de oportunidades y se inventan algo para hacer?

En estos años hemos emprendido varios proyectos y visto como mucha gente a nuestro alrededor desarrollaba su deseo, necesidad o elección de impulsar su propio proyecto en lugar de vender sus horas a una empresa ya en marcha, en la que otros ponen las reglas y las metas.

Algunos son "emprendedores de libro" --Gonzalo Arguaga, Andy Freire--, con grandes logros y proyectos en crecimiento, pero hay muchos otros que emprendieron para crearse sus propios trabajos, sin la aspiración de los millones de dólares o la empresa a largo plazo, sino el orgullo de hacer lo que les gusta y sobrevivir en el camino. Músicos, jardineros, deportistas, docentes, arquitectos, comerciantes, médicos que ponen su propio consultorio y lo hacen crecer, artistas que encuentran la forma de publicar su disco, un grupo de personas ciegas que buscando una forma más accesible de leer creó la primera biblioteca digital para ciegos tal vez del mundo...

Leía hace poco en una excelente nota de la revista dominical del New York Times acerca de la riqueza y la responsabilidad social-- "¿Cuánto debería donar un multimillonario? ¿Cuánto deberías vos?" -- , que el economista Herbert Simon planteaba hace ya un tiempo que lo que uno gana es 90% producto de su contexto.

Para mí el emprendedor es el que, en lugar de quejarse sobre el 90% que le tocó, se ocupa de hacer algo valioso con el 10% sobre el que puede influir.

miércoles, enero 31, 2007

En defensa de la rentabilidad

por danila

Hace unas semanas la Ministra de Economía, Felisa Miceli, lanzó una frase que reprodujeron todos los medios pero que ha quedado flotando en el espeso aire de verano sin réplica. En el contexto del control de precios por parte del Gobierno dijo: “Lo que está congelado no son los precios sino la tasa de ganancia de las empresas, que en este país tienen márgenes de 30%, el triple de lo que se obtiene en cualquier país europeo”.

Me impactó el dato estadístico (¡qué precisión!). Hace cuatro meses que trabajo sobre la serie Negocios para Armar para Clarín pymes, una colección de fascículos que brinda las herramientas para montar un emprendimiento en diversos sectores, restaurante, taller mecánico, peluquería, etc. Si hay algo que he registrado es el amplio rango de ganancias que hay no sólo entre sectores sino entre provincias y entre empresas dentro del mismo sector.

Me puse a googlear un poco a ver qué había sobre el tema. No es fácil encontrar informes sobre rentabilidad que cubran todas las industrias de Europa. Dí con uno interesante sobre comercio minorista mundial, publicado por Deloitte y la revista Stores, en el que América Latina presenta una tasa de rentabilidad de 4.4% mientras la de Europa es de 4%. El informe no detalla país por país pero ofrece una pista de lo que no debe ser muy diferente en la Argentina.

De cualquier forma, ¿qué es y quién determina cuánta rentabilidad es "razonable"? El Gobierno usa el discurso "rentabilidad = avaricia" pero olvida varias cuestiones:

a) Que el Estado es uno de los socios de mayor peso de las empresas, llevándose a sus arcas 35% de las ganancias
b) Que la rentabilidad no es equivalente a beneficios distribuidos sino que gran parte se destina a inversiones que consolidan y hacen crecer a las empresas y las industrias.
c) Que la rentabilidad no puede ser analizada si no es asociada al volumen de ventas. Básico: alta rentabilidad, bajo volumen; baja rentabilidad, alto volumen.
d) Que en una sociedad dominada por pymes, la rentabilidad de una empresa alimenta varias bocas de una misma familia.
e) Que en todas las economías en desarrollo los márgenes promedio son más altos porque compensan el mayor riesgo que implica invertir allí.

Sigamos pensando... y si alguien conoce la fuente de Miceli, agradezco la suministren.

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