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martes, abril 14, 2009

Haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago

por danila

Anoche en la tanda de CQC (¿todavía le falta ablandarse a Ernestina, no?), veía la publicidad de la AFIP: el dueño de una Pyme reune a sus empleados y les dice algo asi como "A partir de hoy, todos los sueldos están en blanco." Los empleados saltan de alegría.

Me dio la sensación por la cara de bonachón del actor que hace de dueño y por sus explicaciones posteriores sobre por qué hasta ahora no había blanqueado la situación de sus empleados, que la AFIP da el mensaje -un tanto extraño viniendo de un ente recaudador- de que a veces "no se puede" tener a la gente correctamente anotada por razones de fuerza mayor asociadas con la supervivencia de la empresa.

Pero ese no es el punto que me indigna, tan sólo una acotación. Mientras miraba la publicidad pensaba en el artículo que había leído esa misma mañana en La Nación: un monotributista que se desempeñó durante ocho años como auditor en la Auditoría General de la Nación (AGN), fue despedido un buen día sin recibir un mango en indemnización. El caso está en la Corte y pone sobre la mesa un problema grave: el propio Estado está infringiendo las leyes laborales y "negreando" a sus empleados... ¿cómo puede exigir a los empresarios que tengan una conducta diferente?

La figura de "locación de servicios" -creada por Menem en el '95- es la que se usó para contratar a este auditor que hoy reclama sus derechos. Lejos de usar este tipo de contratación sólo para tareas no permanentes, se abusó de ella en una relación de dependencia encubierta. Según Abogados de Trabajadores del Estado (ATE), habría unas 35.000 personas en situación irregular o inestable trabajando para el Estado Nacional, es decir, 20% del plantel administrativo.

Recordaba luego en mi conversación de la semana pasada con una maestra de Provincia de Buenos Aires, preocupada por su jubilación. En 2003 se creó el "Estimulo no remunerativo no bonificable". ¿Qué quiere decir esta frase pomposa? Fácil: sueldo en negro (pero legalizado). Es una remuneración que no tiene aportes (y por lo tanto no se reconoce para la jubilación). Esta maestra me contaba que alrededor de 40% de su sueldo era "no remunerativo".

Enfín, relaciones de dependencia encubiertas, sueldos en negro... ¿por qué no se miran un poco al espejo los gobernantes antes de criticar a sus gobernados? Más efectivo que gastar dinero en publicidad, es predicar con el ejemplo.


(Gente, perdón por abandonarlos durante tantos días. El problema de tener un blog cuando además vivís de escribir... es que se te agotan las palabras!)

jueves, marzo 12, 2009

Pánico y locura en el mundo (Madoff et al)

por danila.



En este preciso momento, Bernard Madoff debe estar entrando a la carcel. Luego de declararse culpable de los trece delitos de fraude por un estimado de $65.000 millones de dólares, ahora se encuentra detrás de las barras (ya sin vista al mar) hasta que se declare su sentencia definitiva de aquí a tres meses.

Bernard Madoff no es cualquier financista. Además de inversor de gran escala, era un reconocido filántropo, y una de los impulsores del NASDAQ, la bolsa de valores de empresas tecnológicas.

Como en los escándalos de principios de esta década, -recordarán Enron (2001) y Parmalat (2003), entre otros-, también en el caso de Madoff estuvo la complicidad de los auditores y la negligencia de las autoridades.

Que Madoff caiga ahora no es casual, sino más bien una explicación de la actual debacle financiera. Es que la causa no son las hipotecas basura sino la ambición desmedida y enceguedecedora de muchas personas, que hicieron girar este circo de expectativas siempre mayores sobre el valor de las cosas, de apuestas financieras sobre esas expectativas... y hasta de fraude sobre esas apuestas sobre esas expectativas.

Quiénes financiaban, o mejor dicho, los ejecutivos que allí trabajaban buscaban un jugoso bono anual de cientos de miles de dólares y hasta de millones de dólares. La empresa chocha, pagaba los bonos. Quienes compraban, tenían la ilusión (falsa) de haberse convertido en millonarios por el valor de sus casas. Y los reguladores y los gobiernos, mirando para otro lado porque siempre es lindo cuando el dinero circula.

Es más, por supuesto también hay intereses encrustrados en el gobierno. Sin ir más lejos, Henry Paulson -secretario del tesoro de Bush- decidió no salvar a Lehman Brothers (casualmente el rival más grande de Goldman Sachs, empresa en la cual Paulson había presidido anteriormente y con la cual tenía estrecha relación).

Una reflexión más del día, o más bien un consuelo de tontos: cuando leo estas cosas no me siento tan mal con la Argentina... hay ladrones en todas partes!

La foto es de "Pánico y locura en Las Vegas", (una peli rara, de culto, que me gusta) en la que, parafraseando a Wikipedia, un periodista (Johnny Depp) y su abogado (Benicio del Toro) recorren Las Vegas, inicialmente para cubrir una carrera de motocross. Rápidamente el viaje se desencadena en una explosiva travesía mientras ambos personajes consumen inhumanas cantidades de drogas, cometen varios fraudes y, en general, provocan el caos a donde quiera que vayan, destruyendo y escandalizando todo y a todos. La búsqueda del sueño américano a través de lo peor de una nación...

lunes, febrero 23, 2009

Si uno no está en tema se logra marear con poco...y si está en tema el mareo es permanente

por landi


Hace un tiempo una lectora de "Tu Dinero" agradecía la información contenida en los libros de finanzas personales, con una frase que me llamó la atención: "Si uno no está en tema se logra marear un poco". Los temas económicos y de organizaciones en la vida cotidiana tienen ese efecto...lamentablemente también para quienes estamos en tema (y a veces mas, porque sabés cómo se crean los problemas y en algunos casos hasta cómo podrían solucionarse).

Van algunos de estos temas que nos marean a diario:


  • los recovecos de los trámites bancarios;
  • los reclamos que solo quedan sentados pero nadie se ocupa de solucionar;
  • las idas y vueltas de los contestadores automáticos,...(que después de esperar 10 minutios nos mandan de vuelta al menú principal, como en el casillero "retrocede 50 lugares" en un Juego de la Oca que no elegimos jugar);
  • los vendedores que no conocen los productos que están vendiendo;
  • los productos que dicen una cosa en letra grande y otra en la chiquita
  • los sistemas que en lugar de hacer más fácil una tarea, dan una excusa para la inacción;
  • los juguetes que vienen sin pilas, cuyo costo suele superar el del mismo juguete;
  • los paquetes turísticos, servicios profesionales y otros proveedores que a la hora de prometer son Gardel y a la hora de cumplir el borracho que canta en el bar
  • las promos, descuentos, paquetes, upgrades y otros supuestos beneficios diseñados solo para vender más;
  • las regulaciones que se contradicen entre sí y ante la duda paralizan cualquier acción;
  • los comentarios tipo "y, qué quiere, está en Argentina..."

Seguramente podrán incorporar algunos más a la lista!

miércoles, octubre 22, 2008

El juego de las reglas generadas al azar

por landi

Matías, de siete años, se quejaba la semana pasada a su mamá porque en la escuela, con un grupo de amigos habian inventado un juego, y cuando otros compañeros se sumaron, comenzaron a modificar las reglas, por lo general a favor de los recien llegados. "No se puede jugar si las reglas se cambian todo el tiempo!", se quejaba con una lόgica irrefutable.

Su razonamiento me recordό cuando hace unos años yo trataba de explicar a un grupo de estudiantes internacionales en Estados Unidos, en qué se diferenciaba la Argentina de sus países, y di con una imagen similar: "Imaginense un juego en el que las reglas cambian al azar en todo momento. Nunca sabes como vas, ni podes tomar decisiones, ni podes prever..."

Leyendo los diarios de hoy, volvi a pensar en lo dificil que resulta jugar un juego en el que las reglas parecen cambiar al azar...

sábado, diciembre 23, 2006

Leyes que corrompen

por danila

La semana pasada, un amigo que está por emprender un negocio se presentó en el organismo regulador de su ciudad. Llevaba anotadas varias dudas, entre ellas, si una determinada actividad podía o no ser llevada a cabo en forma independiente como trabajador autónomo o si requería ser comercializada por un agente. Después de unos 10 minutos de intentar aclarar el marco legal, y con la exasperación de la paciencia llevada al extremo, mi amigo le pregunta a la empleada de turno:

--Pero entonces, ¿se puede?

Lo que sigue es el diálogo del absurdo:

--Si te para el inspector, no digas que son clientes, decí que son tus amigos..
--¿Entonces está diciendo que no se puede? Porque yo leo la ley y en ningún lado lo prohíbe, y si nada lo prohíbe está permitido, ¿no?
--Bueno, si lo hacés no pasa nada. Mientras no sea algo regular...Todos lo hacen, ya sabés...
--¡No, no! Yo lo que le estoy preguntando si se puede hacer. ¿Se puede o no se puede? Yo quiero que me pare el inspector y tener todo en regla.
--¿Pero qué? ¿No estás trabajando igual ahora?
--¡No! Estoy tratando de planificar para ver qué puedo hacer y qué no sin violar ninguna reglamentación...¿Tan complicado es que ustedes que son el organismo de aplicación me lo aclaren?
--Es que son tantas las leyes, ordenanzas y cosas que resulta muy complicado... "

Hace poco entrevisté a un empresario local que lleva adelante una cadena de maxikioscos. Me contaba que era tan complejo, cambiante y contradictorio el marco regulatorio, que le ha pasado de recibir dos inspectores en un mismo día que le dieran instrucciones diametralmente opuestas. El pobre estaba hastiado y me confesó que manejar su negocio "ya no es felicidad como era antes."

Charlando con landi sobre este tema, ella recordó algo que leyó en el libro "La fortuna en la base de la pirámide" del reconocido profesor de origen indio C.K. Prahalad. El autor analiza las oportunidades de negocio y responsabilidad social que yacen en la población de los países subdesarrollados, y plantea que la base de la corrupción que azota a estos países no es la falta de reglas, sino el exceso de ellas.

Cuando las reglas resultan contradictorias, incomprensibles e impracticables se crea el terreno fértil para la corrupción entre los que se animan a hacer, y para la inacción y la pobreza para quienes tratan de mantenerse dentro de la ley.

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