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miércoles, marzo 17, 2010

¿Y tus obligaciones?

por landi

En el chiste de Quino, Mafalda saluda a un señor mayor de anteojos y gesto adusto que, tratando de ser simpático le pregunta: "Vos vas a la escuela?". Sin dudar, Mafalda lo mira seria y le responde: "Por supuesto. Y usted pagó sus impuestos?".

Hoy lo volví a leer en el diario Río Negro, y mientras termino de preparar la información para mi declaración anual de Ganancias y Bienes Personales, vuelvo sobre este tema que además de económico tiene una faceta cultural muy particular en la Argentina. Mientras que cuando vivía en Estados Unidos, preparar los impuestos era una tarea, si bien tediosa, percibida como algo necesario, aquí es casi un tema tabú que mejor evitar (no sólo el tema, sino su pago...).

Es cuerto que a nadie le gusta pagar, y que la carga impositiva es alta, y que después pocas veces el dinero vuelve... así como ir a la escuela no garantiza que realmente aprendamos lo que hace falta. Pero si no intentamos cumplir con nuestra parte, ¿qué derecho tenemos para reclamar mejoras?

¿Y vos cumplís con tus obligaciones?

En la foto, Mafalda junto a su creador en una plaza de San Telmo

martes, abril 14, 2009

Haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago

por danila

Anoche en la tanda de CQC (¿todavía le falta ablandarse a Ernestina, no?), veía la publicidad de la AFIP: el dueño de una Pyme reune a sus empleados y les dice algo asi como "A partir de hoy, todos los sueldos están en blanco." Los empleados saltan de alegría.

Me dio la sensación por la cara de bonachón del actor que hace de dueño y por sus explicaciones posteriores sobre por qué hasta ahora no había blanqueado la situación de sus empleados, que la AFIP da el mensaje -un tanto extraño viniendo de un ente recaudador- de que a veces "no se puede" tener a la gente correctamente anotada por razones de fuerza mayor asociadas con la supervivencia de la empresa.

Pero ese no es el punto que me indigna, tan sólo una acotación. Mientras miraba la publicidad pensaba en el artículo que había leído esa misma mañana en La Nación: un monotributista que se desempeñó durante ocho años como auditor en la Auditoría General de la Nación (AGN), fue despedido un buen día sin recibir un mango en indemnización. El caso está en la Corte y pone sobre la mesa un problema grave: el propio Estado está infringiendo las leyes laborales y "negreando" a sus empleados... ¿cómo puede exigir a los empresarios que tengan una conducta diferente?

La figura de "locación de servicios" -creada por Menem en el '95- es la que se usó para contratar a este auditor que hoy reclama sus derechos. Lejos de usar este tipo de contratación sólo para tareas no permanentes, se abusó de ella en una relación de dependencia encubierta. Según Abogados de Trabajadores del Estado (ATE), habría unas 35.000 personas en situación irregular o inestable trabajando para el Estado Nacional, es decir, 20% del plantel administrativo.

Recordaba luego en mi conversación de la semana pasada con una maestra de Provincia de Buenos Aires, preocupada por su jubilación. En 2003 se creó el "Estimulo no remunerativo no bonificable". ¿Qué quiere decir esta frase pomposa? Fácil: sueldo en negro (pero legalizado). Es una remuneración que no tiene aportes (y por lo tanto no se reconoce para la jubilación). Esta maestra me contaba que alrededor de 40% de su sueldo era "no remunerativo".

Enfín, relaciones de dependencia encubiertas, sueldos en negro... ¿por qué no se miran un poco al espejo los gobernantes antes de criticar a sus gobernados? Más efectivo que gastar dinero en publicidad, es predicar con el ejemplo.


(Gente, perdón por abandonarlos durante tantos días. El problema de tener un blog cuando además vivís de escribir... es que se te agotan las palabras!)

martes, noviembre 18, 2008

A veces... los impuestos devuelven valor

por danila

Es fácil despotricar contra los gobernantes. Mea culpa. Lo hago con frecuencia. Por esa misma razón, debo reconocerlos cuando hacen las cosas bien, como en el caso del Ministerio de Comercio Exterior del Gobierno de Chubut y el de la Provincia de Buenos Aires (programa BAExporta).

Cuyen, empresa familiar a la que pertenezco, produce mermeladas orgánicas en El Hoyo, Chubut. Este año logramos que la mitad de sus ingresos provengan de exportaciones. Hace un par de meses mandamos dos contenedores completos de mermeladas a Japón, y en Brasil desde el año pasado tenemos distribución nacional.

Una parte del mérito de esos resultados nos pertenece, pero otra parte se debe a los funcionarios que nos asisiteron, avalados por estrategias gubernamentales de promoción. Una de las socias de Cuyen acaba de volver de la gran feria de alimentos de Paris, la SIAL, donde Cuyen tuvo un espacio en el stand de la provincia de Chubut (única provincia argentina con stand propio). Viajó el Gobernador Das Neves, acompañando a los productores. Agustín Pichot apoyó la misión de empresarios de la provincia y yo recibí de su parte un email con un análisis pormenorizado del mercado de mermeladas en Francia. No es la primera vez que nos acompañan a ferias internacionales o que nos dan una mano con información.

En cuanto al programa BAExporta de la Subsecretaría de Relaciones Internacionales de la provincia de Buenos Aires, fue a través de su "misión comercial inversa" que conocí cara a cara a mi contacto japonesa con quien venía conversando. Gracias a ese esfuerzo pudimos acelerar las negociaciones, y este año cerramos nuestra primera orden de compra.

En estos tiempos en que resulta difícil ver por dónde vuelve lo que pagamos en impuestos, vale la pena destacar acciones como éstas que apoyan a las Pyme y emprendimientos argentinos!

martes, octubre 21, 2008

Tu jubilación

por danila


Me he quedado atónita ante el anuncio de la estatización de los fondos privados de las jubilaciones argentinas. Si se aprueba en el Congreso la ley, el dinero en las cuentas individuales de los que hemos optado por el régimen privado, será confiscado por el Estado. Un nuevo corralito... sin nada a cambio.

Estos últimos 14 años de existencia del régimen de AFJPs habrán servido al Gobierno de CFK como una suerte de "ahorro forzoso" que el Estado es, fue y será incapaz de lograr. Se hará de US$ 30.000 millones que no le pertenecen. ¿La excusa? La crisis internacional, esa que a los argentinos hace tan solo un mes no nos afectaba, según la propia Presidente.

No me parece mal que la Argentina pase a tener un sistema público de administración de jubilaciones. Lo que me importa es que sea coherente, confiable, democrático y eficiente. Si ahora pasamos a un sistema público porque consideramos que es mejor para el bien de todos, bienvenido sea. ¡Pero no confisquen el dinero que está en nuestras cuentas! ¡Es propiedad privada! Y además... tuvimos que pagar una FORTUNA de dinero en comisiones para que las AFJP administren esos fondos... al pepe.

Por supuesto, la cosa se agrava por la sospecha de que lo que se busca es pagar deuda pública y prolongar el default, con la mira puesta en las elecciones. Ni que hablar de lo que significa la movida para las más de 10.000 personas empleadas por las AFJP, que temen con justa razón perder sus empleos en el momento preciso en que se viene la epoca de vacas flacas. Es, además, otro puñalazo en la credibilidad de las instituciones de nuestro país que auyentará aun más las inversiones.

Todo esto debe servirnos para finalmente darnos cuenta de que nuestro futuro está en nuestras propias manos. Ya lo dijimos en la colección TU DINERO: "Si no tenés control sobre tu dinero, estarás sujeto a los intereses de otros aunque no te des cuenta. Si dejás tu jubilación a la deriva, aceptás toda oferta que te hacen los comercios, delegás en el Banco el manejo de tus inversiones, y confiás a tu empleador el desarrollo de tu carrera laboral y la mejora de tus ingresos, estás en problemas."


Crédito de la imagen: Roy Lichtenstein, Crying Girl

martes, mayo 13, 2008

Negocios para armar: ¿es difícil emprender en Argentina?

por landi
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Con la edición aniversario de la revista Clarin Pymes, el mes pasado, salió el último fascículo de la serie 2 de Negocios para armar en la que trabajamos Danila y yo, analizando las piezas de rompecabezas que conforman diversos emprendimientos.
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Para guiar a potenciales emprendedores en la frágil etapa de puesta en marcha de sus negocios, analizamos 18 sectores a lo largo de seis meses, estudiando datos del mercado, casos de éxito, inversión necesaria y hasta proyecciones de facturación y rentabilidad. Ya el año pasado Danila había elaborado informes sobre otros 18 sectores de la economía, casi todos pensando en pequeños y medianos empresarios que quieren iniciar un negocio.

Van algunas conclusiones generales y reflexiones que surgieron en el proceso de explorar a fondo 36 sectores y ver cuán complejo puede ser emprender en la Argentina, más allá de los desafíos habituales de la puesta en marcha de un negocio en cualquier lugar del mundo. Pensamientos que no llegaron al papel, y llegan al mundo virtual:
  • En un país con 40% de trabajadores en negro, hay dos caras del problema: los empleadores no registran a los trabajadores, pero el Estado hace poco para facilitar la operatoria de pequeños negocios con costos altos y restricciones que, buscando proteger a los trabajadores, terminan por dejarlos en la más absoluta desprotección. ¿No será mejor simplificar las cosas y bajar un poco la exigencia para quienes cumplen, de manera que más gente esté incentivada a registrar trabajadores?

  • Para el comercio minorista la ubicación de los locales es clave. Hoy los propietarios buscan participar en la ganancia del negocio, y si no lo hacen de entrada, ponen el alquiler en valores extraordinarios con la primera renovación, convirtiendo el alquiler en una "tranpa para emprendedores", como planteé en un psot anterior.

  • La presión impositiva es cada vez mayor...sobre quienes pagan. Impuestos de todo tipo atacan la rentabilidad de los emprendedores. Como planteó Danila en otro post, el dilema es en muchos casos evadir o cerrar.

  • Mientras que en otros países con una o dos inscripciones puede arrancarse un negocio con todas las de la ley, aquí las normas y reglamentaciones pueden ser tan confusas que ni los expertos se atreven a contar todos los trámites necesarios para emprender.

domingo, abril 06, 2008

¡O mais grande!

por danila

La semana pasada fuimos a cenar con la representante de Cuyen en Brasil. Una divina.

Empezamos a exportar nuestras mermeladas a Brasil hace más de cinco años pero en los últimos dos, explotó. A los dos supermercados a los que envíabamos mercadería, se agregó luego de la feria APAS del año pasado en Sao Paulo, nuestra representante. Ella nos consiguió entrar con un distribuidor nacional. Ya con esta estrucutra más compleja, estamos con los dos pies en el país hermano.

Las limitaciones para expandirnos no vienen por el lado de falta de mercado... sino por nuestra capacidad de producción. Si bien somos uno de los productores de dulces orgánicos más grande de la Argentina (y el primero en exportaciones), necesitamos crecer más y más para abastecer al vecino gigante. Lo que nos dijo la representante es que todo lo que le demos ella lo vende...

¡Qué mercado que tenemos acá a un paso! En vez de vender todas nuestras empresas a los brasileños (Loma Negra, Quilmes, Quickfood, Alpargatas...) ¿no podemos vender más productos y tener nuestras propias corporaciones multilatinas? Gente, subamos la apuesta. Necesitamos incrementar las ambiciones.

(Obviamente, todo esto, remando en contra de quienes pretenden poner topes al crecimiento de nuestras industrias mediante retenciones e impuestos que no forman parte de ningun plan de desarrollo... pregunten a Brasil si ahí necesitaron una moneda barata para facilitar su expansión... la tasa de cambio como única idea del Gobierno argentino muestra la falta de creatividad y de ganas de hacer políticas de verdad... listo, lo dije, ¡me desquité!)

sábado, noviembre 17, 2007

¿Evadir o cerrar?

por danila

En el reciente coloquio de IDEA, el experto en temas laborales Ernesto Kritz nos recordó que 50% de los trabajadores de la Argentina está en negro y que 50% de los trabajadores que están en negro pertenecen a Pymes de no más de cinco personas (esta gente además tiene sueldos por debajo del mínimo vital y móvil).

Si bien creo en pagar los impuestos aún cuando uno no está de acuerdo con ellos y que los negocios deberían ser considerados factibles solo si prometen dar un resultado positivo después del pago de impuestos, es cierto que muchos de los emprendedores de la Argentina lo son por necesidad (ver entrada: Yin y Yang) y al iniciar un negocio lo que están haciendo es comprarse a si mismos un trabajo. Entonces...

¿No sería lógico que el Estado promoviera la sofisticación de estas empresas incipientes para que perduraran en el tiempo y se convirtieran en fuentes de trabajo en blanco? ¿No sería lógico dejar de oprimirlas con una carga impositiva excesiva que no distingue al microemprendimiento de la gran corporación? ¿No se da cuenta el Estado que menos impuestos hoy significa más recaudación mañana?

Los impuestos a rever:

  • Impuesto sobre los ingresos brutos. Este es el impuesto que más me saca de quicio. Habría que eliminarlo completamente. ¿Cómo puede aplicarse una alicuota sobre la facturación sin tener en cuenta los costos? En una actividad de alto volumen y bajos márgenes, 3% sobre los ingresos puede ser toda o gran parte de la rentabilidad. El gran problema es que este impuesto está enquistado en la Argentina porque es la mayor fuente de recaudación provincial. Propuestas de reemplazo de parte de gobiernos nacionales nunca han sido llevados adelante con la suficiente seriedad y compromiso. Y ahí sigue el impuesto a los ingresos brutos embrutenciéndonos.
  • Impuesto a las ganancias. 35% para todas las empresas sin distinguir tamaño. Un absurdo. KPMG publicó un estudio este mes que ubica a la Argentina como el país de América Latina con la alícuota más alta en el impuesto a las ganancias societarias. Tantas cosas se podrían hacer... escalonar, poner un mínimo no imponible, no cobrar durante los primeros dos años de actividad, tomar pérdidas a cuenta...
  • Impuesto al valor agregado. Es altísimo. Perjudica al consumidor (sin distinguir clase social) pero también al empresario (sin distinguir tamaño de empresa) porque su precio debe ser razonable luego de sumarle el 21% que va para el fisco = menor rentabilidad.
  • Cargas sociales. La brecha entre el costo salarial que debe pagar un empleador y el salario de bolsillo que se lleva el empleado es excesiva. Los impuestos sobre el salario que pagamos acá son similares a los que se pagan en el primer mundo (pero nosotros tenemos muchísima menos productividad). Un ejemplo en el que incluso pagamos más: nuestro PBI es la mitad que el de Nueva Zelanda y nuestras imposiciones sobre el trabajo 50% más altas.
  • Impuesto "al cheque" (en realidad, a los créditos y a los débitos). En un país que lucha con bancarizar a las empresas, ¿no es raro que el Estado te cobre cada vez que hacés una operación bancaria?
Ojo. Hay más de un vivo en nuestro querido país que no evade "por necesidad" sino por avaricia. Y ahí se cierra el círculo de la injusticia. Unos pocos pagan por todos.

viernes, agosto 03, 2007

Gracias al monotributo

por landi

Entre los emprendedores en pequeña escala -desde artesanos hasta plomeros, desde pequeños comerciantes hasta profesionales independientes- la cuestión impositiva solía ser un monstruo difícil de enfrentar.

La complejidad del sistema impositivo argentino, que incluye una amplia variedad de impuestos nacionales, provinciales y municipales, sumada a la burocracia y falta de claridad en la comunicación, nos llevó a tener durante años un país en el que la mayoría no pagaba impuestos por sus actividades comerciales. En parte por una falta de cultura para ello -es tema para otra entrada, pero mientras vivía en Estados Unidos observé una realidad muy diferente....no es que a nadie le encante pagar impuestos, pero es una necesidad para todos-; en parte porque aun el que quería hacerlo debía convertirse en experto antes de dar con la forma adecuada.

El régimen simplificado para pequeños contribuyentes, conocido habitualmente como Monotributo, permite pagar el impuesto a las ganancias, el impuesto al valor agregado (IVA) y aportar al sistema provisional en una única cuota fija mensual, que arranca desde los $40 y puede llegar a cerca de $300 dependiendo de la actividad y tipo de contribuyente. Creado en 1998, ha permitido que una cantidad de pequeños contribuyentes que facturan por año no más de $144.000 regularizaran -y sobre todo, simplificaran- el pago de los principales impuestos nacionales y la seguridad social.

Actualmente cerca de dos millones de personas se encuentran inscriptas en este régimen, y si estás pensando en arrancar una actividad comercial, te recomiendo que averigües más en el sitio de la AFIP sobre esta forma para hacer más fácil y clara la operación de un emprendimiento.

jueves, mayo 31, 2007

¿Nos sirven para algo los impuestos?

por landi

Desde hace un tiempo, Danila y yo recibimos y contestamos los mails de los lectores de TU NEGOCIO PROPIO y este blog. Por lo general, son felicitaciones (¡gracias!), preguntas acerca de libros que no se consiguen (durante junio estarán nuevamente en los quioscos), dudas y pedidos de consejo acerca de emprendimientos propios. Unos pocos mails fueron para marcar diferencias de opinión o hacer comentarios sobre los textos, pero hubo un lector enojado por el tratamiento del tema impositivo que atrajo mi atención:
"No sé exactamente a quien corresponde la responsabilidad de la autoría de los dos primeros libros, los cuales por cierto son por demás interesantes y sin duda de mucha ayuda para muchos emprendimientos, pero en el libro 2, leyendo el cap. de impuestos, me encuentro con algo que, no vinculado al contenido académico en sí del libro hace de todas formas que el mensaje pierda algo de verosimilitud. Si me permiten entonces, cito texto: "...impuestos, tasas y contribuciones, que garantizan el funcionamiento del país, y vuelven a los negocios en forma de
seguridad, reglas de juego, educación, salud..."
Si bien el texto citado parece ser y es sin duda el ideal conceptual de una nación, y debe serlo de la nuestra, encuentro que refleja muy poco la realidad ya que sabemos bien, sobre todo como emprendedores, que los impuestos que pagamos, rara vez (por no decir nunca) se ven reflejados en aspectos mencionados en el citado texto, menos
que menos aún, en los referidos a seguridad y reglas de juego."

Como contesté personalmente al enojado lector, la frase en cuestión no es una casualidad ni una presión editorial de ningún tipo. "Los impuestos son el precio de la civilización", leí mientras investigaba para ese complejo capítulo sobre los temibles impuestos. Por más que evidentemente en comparación con lo consideraríamos un ideal podemos sentir que las reglas de juego cambian y los impuestos son altos y no siempre vuelven, tenemos que valorar la medida en que sí funciona nuestra sociedad y alentar a que entre todos podamos acercarla a ese ideal.

Un simple ejemplo cercano es que tanto Danila como yo hicimos nuestra carrera de Licenciadas en Administración en forma totalmente gratuita en la Universidad de Buenos Aires, financiada con fondos públicos (en parte provenientes de los impuestos que pagan los negocios) y hoy volcamos ese conocimiento para que muchos emprendedores puedan lograr sus sueños.

Habiendo vivido ambas en el exterior, y observado cómo funcionan otras sociedades en las que tal vez ni siquiera hubiéramos podido estudiar por los miles de dólares que implica hacer una carrera universitaria, es que aprendimos a apreciar lo que el sistema sí nos ofrece.

Y a trabajar para que mejore.

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