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lunes, abril 19, 2010

Feizbuk y Clipeado


por danila

Los que me conocen por este blog, por mis libros o como consultora empresaria tal vez no sepan que además soy actriz de a ratos (ver blogdetiza). Cuando me muevo entre actores siempre me pregunto por qué será que les cuesta tanto vivir de lo que hacen. Me parece muy nociva la noción de que el artista que buscar hacer algo "que venda" no es artista. ¿Por qué insistimos en la dicotomía "off" versus "circuito comercial"? ¿O entre cine independiente y masivo? Todo actor se debe a su público y como tal está obligado a pensar en sus necesidades de entretenimiento o de cultura. Todo actor se debe también a sí mismo y como tal está obligado a hacer de su arte un medio de vida.

Por eso me gustó toparme en estos últimos tiempos con dos iniciativas -una de cine y otra de teatro- (bien) concebidas comercialmente desde el vamos. Comparten mucho, desde el uso de la Internet y las redes sociales tanto en la temática como en la difusión, hasta el estar motorizados por verdaderos emprendedores del arte que buscan vehículos adecuados para que sus propuestas funcionen.

1) Clipeado es un proyecto de largometraje de José Levy. Es un thriller negro sobre un programa de TV que muestra muertes captadas en cámara por amateurs. Me enteré de su existencia en el blog de un amigo. De la poca experiencia que tengo con guiones cinematográficos, la cosa es muy secreta hasta que la peli se estrena. El año pasado estuve colaborando en There Be Dragons y retiré el guión impreso en sobre cerrado, con mi nombre en todas las páginas. Por eso me sorprendió leer en un post que José ofrecía enviar un PDF de su guión a todo el que quisiera leerlo. ¡Un guión abierto! De hecho, ya iba por su tercera o cuarta versión cuando lo recibí en mi casilla de correo. Me lo bajé a mi Kindle y lo leí dos veces antes de mandar mis comentarios a José. Luego intercambiamos algunos mails, nos vimos para charlar más sobre el tema y me interioricé del proyecto. No sé cuánta gente habrá leído el guión (eran 1500 hace unos meses). Ha sido una genial acción de marketing viral que antes de que la película siquiera haya sido filmado, ya está generando ruido (y levantando capital en un fondo de inversión). Se anuncia para 2011, bajo dirección de Gustavo Garzón, y están comprometidos Leo Sbaraglia, Mariano Martínez y Cacho Castaña entre otros.
(Si querés recibir el guión, pedilo a info@clipeado.com)

2) José María Muscari convocó este fin de semana a una audición para Feizbuk, obra que todavía está por escribir. Muscari, que tiene en este momento 4.906 amigos en Facebook, va a llevar a las tablas la relación de las personas con su soledad, la propensión a exponer lo privado, la comunicación virtual y el amor expuesto vía la red. Todo con su particular visión del mundo, excéntrica y zarpada. La audición fue en el Centro Cultural Ciudad Konex, con quien Muscari firmó un acuerdo de co-producción que le brinda sala, espacio de ensayo, publicidad y tecnología para la puesta. El sábado nos presentamos 900 personas a la audición en el Konex. Tuvieron que pasar gente al domingo; no esperaban semejante convocatoria. Ahí fue cuando pensé: esto ya es un éxito. Por más de que seleccionen a una fracción de los que estamos acá, todos nosotros vamos a ir a ver la obra. Sin estar escrita todavía, Feizbuk ya era un fenómeno. Muscari y su equipo pensaron como un Gerente de Marketing. El tema, el público, el formato de funciones, el espacio, los canales de comunicación, todo está alineado en una configuración coherente. Se van a hacer 7 funciones por semana durante 7 semanas con elencos rotativos de 7 personas cada uno. En cada elenco va a haber una mezcla de actores famosos -que ya estuvieron trabajando con Muscari en la investigación- y actores desconocidos. Con una sala para 80 personas, el sólo hecho de rotar el elenco garantiza que todas las noches esté a capacidad máxima. Brillante.
"Uno tiene la idea de que el éxito es algo que te viene a tocar la puerta. Salvo cuando hice Electra Shock, que ahí me llamó la Fundación Konex y me pidió que hiciera una tragedia, todo lo demás que hice -desde lo más under hasta lo más comercial- lo inventé y lo llevé adelante yo."
José María Muscari entrevistado por Argentores (recomiendo ver la entrevista en YouTube)

domingo, noviembre 02, 2008

Lecciones del arte

por danila

Enfocarse sólo en los negocios resulta limitante, aburrido, solitario y desapasionado. Siempre me ha gustado tener al arte cerquita, fiel compañera de recorrido de la vida. Son muchas las lecciones que brinda para ser emprendedores y hacedores más vitales, creativos y responsables. Comparto con ustedes dos excelentes creaciones de las que fui espectadora esta semana:

TEATRO - "Acassuso", en Andamio 90. Escrita y dirigida por Rafael Spregelburd.

Bertolt Brecht sostenía que el teatro debía producir un efecto en el espectador, transformarlo, hacerlo pensar. Se oponía a lo que llamaba "teatro culinario", es decir, aquel que producía sólo sensaciones. "Acassuso" es una obra brechtiana. El espectador es invitado a presenciar un relato de sucesos pasados, en la decrépita sala de profesores de la escuelita 78 de Merlo. Las maestras se confiesan "elegidas por la profesión" en lugar de al revés. La educación se define por "ejes" y "cupos", léxico que erosiona el sentido del aprendizaje, y reduce la tarea de las maestras a defender su metro cuadrado de existencia. La obra incorpora a su guión un hecho real, el robo del Banco Río, aquel de los túneles pre-cavados y la escapatoria en gomones, y reproduce en las maestras la misma idolatración de los ladrones que el hecho delictivo produjo en la sociedad argentina. Como un espejo en el cual nos miramos y reflexionamos sobre nuestra mezquindad, cobardía e ignorancia. Modificar la imagen que devuelve el espejo está en manos de todos nosotros.

CINE - La cámara oscura, co-producción franco-argentina, dirigida por María Victoria Menis, sobre guión de la argentina, Angélica Gorosdicher.

Gertrudis es la hija fea de una pareja de inmigrantes rusos que se instala en una colonia judía de la provincia de Entre Ríos a fin de siglo XIX. Su vida es condicionada por la visión prefabricada de la belleza de las personas a su alrededor. Va por la vida, obediente y callada, aceptando sin chistar una oferta matrimonial maquiavélica, y pariendo hijos para abastecer la hacienda de su marido. Su mundo interior, sin embargo, y su visión del mundo, pertenecen a una mente estética superior (aquí la película brilla, con magnífica dirección de arte y una bellísima animación de Rocambole). El rol en que ha sido encajonada Getrudis impide que ella se despliegue en toda su esencia... hasta que llega al pueblo un fotógrafo surrealista francés. La validación de su visión, la comprensión de otro ser humano, produce en ella una transformación irreversible. Como dice Menis en esta entrevista en Clarín: "'¿Te quedás toda tu vida con esa etiqueta, o conseguís, a través de la mirada de otro o la ayuda que te puede dar otro, empezar a correrte de ese rol? Porque esa etiqueta te automargina, te vuelve rígido y de pronto vos mismo te convertís en alguien que ya es así. La película rompe con eso y dice quizás si estás un poco atento, si estás un poco abierto de cualquier lugar te pueden tirar una soguita".

En mi opinión, "Acassuso" es más efectiva que un seminario de Responsabilidad Social Empresaria (RSE), y "La cámara oscura" un alimento superior para nuestro espíritu emprendedor que los casos de éxito empresario que nos encargamos de reproducir en los medios.

lunes, junio 02, 2008

Proyectos: entre lo abstracto y lo concreto

por danila

Hace unas semanas fui con mamá al MALBA a una presentación de la artista conceptual francesa, Sophie Calle, que vino a Buenos Aires en ocasión de una obra de teatro inspirada en su trabajo (Dolor exquisito en el Beckett Teatro). En 2003 habíamos visto sus instalaciones fotográficas en la exhibición M'as tu vu? del Pompidou de Paris, y nos había gustado mucho. Mamá habló con ella por teléfono para felicitarla poco después porque un francés excéntrico que nos alojó en La Camarga, ¡resultó ser su amigo!

Podría hablar largo y tendido sobre la obra de Calle, que me resultó muy divertida y desfachatada, pero ahora quería compartir con ustedes solamente algo que me interesó sobre cómo ella define sus proyectos.

Para que se den una idea del personaje, su primer “proyecto” surgió de la siguiente forma: estaba deprimida en Paris y entonces decidió empezar a seguir a la gente por la calle para dar sentido a su vida. Luego optó por una sola persona, un hombre, a quien siguió todo un día hasta que lo perdió. Lo encontró nuevamente por la noche, de casualidad, y tomó esto como señal de que él debía convertirse en su proyecto. Así, lo siguió hasta Venecia (lugar muy propicio para seguir a la gente, inmortalizado para este fin por Thomas Mann). Cuando el hombre regresó a Paris, Calle dio por concluido su proyecto, que luego plasmó artísticamente en textos y fotos.

En el auditorio del MALBA alguien le preguntó a Calle por qué ella decía tener miedo de que no se le ocurrieran nuevas ideas, y contestó con algo que me parece muy revelador para el proceso de generación de ideas y concreción de proyectos:

“Yo tengo una idea cada tanto, quizá cada dos años. De vez en cuando aparece algo que es un motor terapéutico, como la carta de un amante que me deja, pero es sólo el motor. Después de tres o cuatro días, yo tengo que pensar si eso es un proyecto que puedo armar, si es algo que va a gustar.”

Importante: identificar esos “motores” que son la inspiración bien desde adentro de nosotros (cosas con las que podemos apasionarnos), pero luego hacer el análisis más frío acerca de cuán realizable es la idea, es decir, cuán factible es que se transforme en un proyecto. Y ahí pasamos de cuestionarnos la existencia... a hacer cálculos y cronogramas.

Cosa curiosa los proyectos, una mezcla de lo abstracto y lo concreto. Nos gustó lo que publicó Claudio Andrade –quien está leyendo TU DINERO a la vez que una novela de J Salinger- en su blog: “A veces, como dice mi querido amigo Pablo (contador y poeta), uno no sabe si necesita un tarotista o un contador. O ambos. Yo voto por los dos.”

El cuarto tomo de la colección TU DINERO, que sale el jueves de la semana que viene en kioscos de todo el país, lo dedicamos enteramente a los proyectos, cómo planificarlos y realizarlos.

lunes, agosto 20, 2007

"Estamos en Argentina"

por landi

Ayer se presentó en Bariloche el espectáculo que Maximiliano Guerra y el Ballet del Mercosur están llevando por el interior. Las oportunidades de ver espectáculos de esta magnitud son escasas por acá, así que saqué entradas ya hace un tiempo para asistir con mis chicos.

Compré localidades en una especie de bandeja alta en el estadio de Bomberos, porque desde arriba se tiene una mejor vista que desde la supuesta platea, unas filas de sillas de plástico en el piso plano del estadio. El problema es que no son numeradas, además de ser una duras tribunas de hormigón. Pero, bueno, estamos en Bariloche.

Quince minutos antes de la hora de comienzo llegamos al estadio y subimos a la zona que marcaban nuestras localidades. Oh, oh! No hay espacio! No importa. Para eso estarán estas personas de chalecos naranjas o las de uniforme de seguridad. No, no. Nosotros somos seguridad privada; no tenemos nada que ver con la organización (sic). Nosotros no acomodamos, pero ahí no se va a poder quedar, nos dicen los de naranja cuando haciendo contorsiones dignas de los bailarines que esperábamos ver nos acomodamos a los pies de los que ya estaban sentados. Bueno, entonces por favor llamá a alguien de organización porque yo pagué mis entradas en esta zona y debería encontrar un lugar en ella. No digo el mejor, simplemente los lugares que pagamos.

A la hora del supuesto comienzo del show, todavía no se había acercado nadie de la organización y los voluntarios de chaleco naranja y los de seguridad privada seguían sin tener muy en claro cuál era su trabajo en el lugar. Pero por suerte ahí viene la autoridad. Un señor ya mayor, de anteojos, con credencial y voz de mando. Se van a tener que mover todos detrás de los paravalanchas, ordena a la multitud que ya tenía pies de vecinos encajados en la espalda, codos a la altura de la nariz y por supuesto no podía moverse dos escalones hacia arriba como indicaba a los gritos el señor. Si no, se van a tener que ir.

-¿Usted es de la organización? -le pregunté con la poca paciencia que me quedaba a esa hora. -¿Qué pasó que no hay lugar si todos pagamos la entradas? ¿Por qué no intentan acomodar a la gente?

Mi instinto de organizadora me decía que no podía ser muy complicado organizar a un público de ballet en Bariloche. Qué quedaría si no, para los megaconciertos, Disneyworld o un partido de fútbol.

"Estamos en Argentina", me contestó como si eso excusara a los acomodadores de acomodar, a los de seguridad de brindarla y a los de organización de organizar.

Claro, después es esa la misma gente que se queja cuando los gobernantes no gobiernan o los jueces no sirven a la justicia...

Por suerte el espectáculo arrancó. En unos minutos la magia del arte había borrado la incomodidad, la Argentina trucha, la rodilla de la vecina clavada en la espalda. La entrega de los bailarines guiados por Guerra mostraba que hay otros argentinos, hacedores, profesionales, trabajadores, con disciplina y vocación por su trabajo.

El número final, pareció llevarme nuevamente al principio de la experiencia que relato. En "Argentino", Guerra y el ballet completo abordan el "orgullo de ser argentino", con música de la Bersuit Vergarabat. Los que valen y se esfuerzan, junto a los que nos llevaron a donde estamos hoy se mezclan en las letras de los temas que los bailarines abordan vestidos en celeste y blanco y rodeados de banderas nacionales.
"¿Yo?... ¡Argentino!/Como el tiro en el corazón /De Favaloro. /Del éxtasis a la agonía oscila nuestro historial. /Podemos ser lo mejor, o también lo peor, con la misma facilidad."

¿Sería este señor que se escuda tras "estar Argentina" para no hacer su trabajo, ni preocuparse por los demás y encima maltratar a los que quieren disfutar del espectáculo era parte del show, para que sintiéramos en carne propia esa parte de la argentinidad de la que los Bersuit, Guerra y unos cuantos más no estamos orgullosos?

"Y así nos hacemos ARGENTINOS. /Nos tildan de ladrones, maricas, faloperos, /y ellos sumergieron un país entero. "

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