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lunes, septiembre 24, 2007

"El Método": cine, selección de personal y blogs

por landi


En estos días estuve leyendo los trabajos prácticos que mis alumnos armaron acerca de "El Método", una película de Marcelo Piñeiro basada en la obra aún en cartel en Buenos Aires, "El Método Gronholm", de Jordi Galceran.

Ése es el cine. Suspenso y diálogos de los buenos.

Con Pablo Echarri, Ernesto Alterio y Eduardo Noriega entre otros jóvenes actores, esta co-producción argentino-española narra la jornada final de un extraño proceso de selección de personal gerencial para una multinacional.

Desde el año pasado la incorporé al programa de la materia "Teoría de la Organización" para ejemplificar un proceso de selección hipercompetitivo y generar el debate sobre temas de comportamiento organizacional como el rol de la mujer, los valores en el trabajo o los límites entre la vida personal y la laboral.


Los candidatos finalistas --todos altamente capacitados y con habilidades para la conducción-- se sacan los ojos en una lucha despiadada por obtener el puesto, en el contexto propuesto por la empresa que incluye espías, trampas, casos de simulación y la eliminación de candidatos por votación de sus contrincantes.

Ésa es la selección de personal.

El blog al que hago mención en el título no es éste sino uno que sigo habitualmente y que ¡oh, casualidad! en estos días sacó un artículo acerca de esta misma película, como para darme una perspectiva más madura que las las 30 que acabo de leer. Manuel Sdbar, en su blog de management y negocios en Clarín, relata no sólo su impresión acerca de esta búsqueda --no tan extraña después de todo en comparación con otras que ha visto--, sino la propuesta alternativa a estos procesos degradantes y despiadados: saber escuchar.

miércoles, septiembre 19, 2007

Murió Anita Roddick, mi musa emprendedora

por danila

Anita Roddick fue mi puerta al mundo emprendedor. Era mujer, inglesa de padres italianos. Había empezado de la nada. Tenía creatividad y tenacidad. Por sobre todas las cosas, trasladaba sus principios y valores a los negocios.

Me divertía la historia de cómo ningún banco le había querido dar un préstamo y cómo consiguió al final que un conocido invirtiera 4.000 libras a cambio de 50% de lo que en ese momento era aire y luego valió 4 millones de libras cuando The Body Shop salió a la bolsa. Me atraía además el negocio en sí, una suerte de perfumería reinventada, en la que las cremas, los shampoos, los jabones y los aceites se hacían con ingredientes naturales, priorizando la calidad y el precio justo por sobre el packaging y la imagen. Hoy el concepto parece trillado pero a fin de los setenta la industria de la belleza estaba muy lejos de conceptos como el free trade, el value for money, el reciclado y la preservación de recursos naturales.

Durante los ochenta, mientras vivía en Inglaterra, fui consumidora adolescente de The Body Shop. De regreso en Buenos Aires y cursando 2do año de la carrera de Administración, tuve el impulso de traer el negocio a la Argentina. Pensé: "¿Por qué esta gente me va a dar bola a mi?" Entonces se me ocurrió dibujar una historieta en la que me presentaba como potencial franquiciada y describía las oportunidades de desembarcar en mi país. Estaba en Londres de vacaciones en febrero de 1993 y lo mandé por fax dirigido a Anita Roddick.
















Se pueden imaginar mi sorpresa cuando a los pocos días entró un fax para mi de parte de Anita Roddick!!! No solo eso sino que me contestaba en el mismo formato, es decir, con una historieta!!!















Fui a visitarlos y tuve una reunión con el encargado de franquicias internacionales. Argentina no estaba en la agenda en ese momento. Pero dos años más tarde, los planes de expansión habían llegado a nuestra tierra austral y fui contactada nuevamente. Laura (landi) ya era en ese entonces mi compañera de estudios y le propuse que me acompañara en el emprendimiento. Fue el inicio de una relación societaria que ya lleva 12 años. Hicimos un plan de negocios, conseguimos que un inversor nos firmara una carta de intención y quedamos preseleccionadas como potenciales "Head Franchise" para la Argentina. Luego, The Body Shop entró en problemas financieros y se echó para atrás con sus planes de expansión. Finalmente nunca vino a la Argentina.

A Anita Roddick le debo el haber sido mi primera inspiración, el haberme hecho dar el primer paso emprendedor y el haberme asociado con Laura (con quien escribimos nuestro primer artículo juntas para Mercado sobre The Body Shop, gracias al cual luego conocimos a María Eugenia Estenssoro y editamos con su revista la primera edición de El Sueño del Negocio Propio). Por eso y por haber sido siempre auténtica, hoy le brindo este homenaje. Anita, mi musa emprendedora, te voy a extrañar.
Anita Roddick murió a los 64 años este lunes 17 de septiembre de 2007 en un hospital de West Sussex, Inglaterra, luego de haber sufrido una hemorragia cerebral.

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